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Cuatro preguntas que cambian tu vida

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En el post pasado presente una introducción al proceso The Work, ¿pero como funciona?

El método es en si mismo simple, se identifica el pensamiento estresante y se cuestiona. En su simpleza radica su poder.

Se somete cada pensamiento a 4 poderosas preguntas y después se explora el opuesto, es increíble lo que se puede descubrir cuando aquietamos la mente y permitimos que las respuestas de nuestro interior surjan.

Aquí les dejo otro extracto del Libro de Introducción The Work donde explica cuales son las preguntas y como funciona exactamente en palabras de Katye Byron.

“La indagación: Las cuatro preguntas y las inversiones

  1. ¿Es verdad? (Sí o no. Si es no, continúa con la pregunta 3.)
  2. ¿Puedes saber que es verdad con absoluta certeza? (Sí o no.)
  3. ¿Cómo reaccionas, qué sucede, cuando crees en ese pensamiento?
  4. ¿Quién serías sin el pensamiento?

Invierte el pensamiento; luego encuentra tres ejemplos específicos y genuinos que demuestran cómo esta inversión es verdad para ti en esta situación.

  1. ¿Es verdad?

Para mí, la realidad es lo que es verdad. La verdad es cualquier cosa que está delante de ti, cualquier cosa que realmente está sucediendo. Te guste o no, ahora está lloviendo. “No debería estar lloviendo” es simplemente un pensamiento. En realidad, no existe ni el «debería” y ni el “no debería”. Son sólo pensamientos que imponemos a la realidad. Sin el “debería” y el “no

debería”, podemos ver la realidad tal como es, y esto nos hace libres para actuar de una manera efectiva, lúcida y sensata.

Al hacer la primera pregunta, tómate el tiempo que necesites. La respuesta

es sí o no. (Si es no, pasa a la pregunta 3.) El Trabajo consiste en descubrir lo que

es verdad en lo más profundo de ti mismo. Ahora estás escuchando para oír tu respuesta, no la de otras personas, ni nada que te hayan enseñado. Esto puede resultar muy perturbador al principio porque estás entrando en lo desconocido. A medida que continúes sumergiéndote cada vez más profundamente, ríndete por completo a la experiencia.

 

  1. ¿Puedes saber que es verdad con absoluta certeza?

Si tu respuesta a la primera pregunta es sí, pregúntate: “¿Tengo la absoluta certeza de que es verdad?”. En muchos casos, la afirmación parece ser verdad. Claro que lo parece. Tus conceptos nacen de una vida entera de creencias sin indagar.

Tras despertarme a la realidad en 1986, observé con frecuencia cómo en

conversaciones, medios de comunicación y libros las personas hacían

afirmaciones tales como: “En el mundo no hay suficiente comprensión”, “Hay demasiada violencia”, “Deberíamos amarnos más los unos a los otros”. Son historias que yo también solía creer antes. Parecían ser afirmaciones sentidas, amables y amorosas pero en ese momento, cuando las escuchaba, advertía que creerlas provocaba estrés y que no producían paz dentro de mí.

Por ejemplo, cuando escuchaba a alguien decir: “La gente debería ser más amorosa”, surgía en mí la pregunta: “¿Puedo saber que es verdad con absoluta certeza? ¿Puedo realmente saber por mí misma, en mi interior, que la gente debería ser más amorosa? Aun cuando el mundo entero me diga que así debería ser, ¿es realmente verdad?”. Y para mi azoro, cuando escuché mi voz interior, vi que el mundo era lo que era en ese momento y que en ese momento la gente no podría de ninguna manera ser más amorosa de lo que eran. En lo que se refiere a la realidad, no hay ningún “lo que debería ser”. Sólo hay “lo que es”, de la manera que es, en este mismo momento. La verdad es anterior a cualquier historia. Y cualquier historia, antes de la indagación, nos impide ver lo que es verdad.

Finalmente, podía indagar acerca de cualquier historia potencialmente incómoda: “¿Puedo saber que es verdad con absoluta certeza?”. Y la respuesta, como la pregunta, constituía una experiencia: No. Podía permanecer firme en esa respuesta: solitaria, tranquila, libre.

¿Cómo podría ser posible que la respuesta correcta fuera no? Todas las personas que conocía y todos los libros decían que la respuesta debería ser sí, pero yo llegué a comprender que la verdad es ella misma y no puede ser controlada por nadie. En presencia de ese “no” interior, comprendí que el mundo es siempre como debe ser, me opusiese a él o no. Y llegué a abrazar la realidad con todo mi corazón. Amo el mundo, sin condición alguna.

Si tu respuesta continúa siendo sí, está bien. Si piensas que tienes la absoluta certeza de que eso es verdad, eso es lo que debe ser, y está bien pasar a la pregunta 3.

 

  1. ¿Cómo reaccionas, qué sucede, cuando crees en ese pensamiento?

 

Con esta pregunta empezamos a observar la causa y el efecto internos. Puedes ver que cuando crees el pensamiento, experimentas una sensación incómoda, una perturbación cuya intensidad puede variar desde un tenue malestar hasta el miedo o el pánico.

Después de que las cuatro preguntas me encontraron, reparaba en pensamientos tales como: “La gente debería ser más cariñosa” y observaba que pensamientos como éste me provocaban un sentimiento de desasosiego. Observé que antes del pensamiento había paz. Mi mente estaba callada, alerta y serena. Esta es quién soy sin mi historia. Entonces, en la quietud de la conciencia, empecé a observar los sentimientos que provenían de creerme o apegarme a ese pensamiento. Y en esa quietud pude ver que si yo fuera a creer ese pensamiento, el resultado sería un sentimiento de desasosiego y tristeza. Cuando pregunté: “¿Cómo reacciono cuando creo el pensamiento de que la gente debería ser más cariñosa?”, comprobé que no sólo experimentaba una sensación de incomodidad (eso era obvio), sino que también reaccionaba elaborando imágenes mentales para probar que ese pensamiento era verdad. Volaba mentalmente hacia un mundo imaginario que no existía. Reaccionaba viviendo con el cuerpo y la mente estresados, y viendo todo a través del miedo; era una sonámbula, alguien sumida en una pesadilla interminable. El remedio consistía sencillamente en indagar. Adoro la pregunta 3. Una vez que la respondes por ti mismo, una vez que contemples la causa y el efecto de un pensamiento, todo tu sufrimiento empieza a deshacerse.

 

4 ¿Quién serías sin el pensamiento?

Esta es una pregunta muy poderosa. ¿Quién o qué serías sin el pensamiento?

¿Cómo serías sin el pensamiento? Imagínate en presencia de la persona sobre la que has escrito mientras esa persona está haciendo lo que tú crees que no debería hacer. Ahora cierra los ojos durante uno o dos minutos, e imagina quién serías si no fueses capaz ni siquiera de tener ese pensamiento. ¿De qué manera cambiaría tu vida en la misma situación sin ese pensamiento? Mantén los ojos cerrados y observa a esa persona sin tu historia. ¿Qué es lo que ves? ¿Cómo te sientes respecto a esa persona sin tu historia? ¿Qué prefieres: con o sin tu historia? ¿Qué resulta más amable? ¿Qué te trae más paz?

Para muchas personas, la vida sin sus historias es literalmente inimaginable. Carecen de toda referencia. Por esa razón, una respuesta común a esta pregunta es: “No lo sé”. Otras personas responden diciendo: “Sería libre”, “Tendría paz” o “Sería una persona más cariñosa”. Uno también podría decir: “Estaría suficientemente lúcido como para comprender la situación y actuar de una manera apropiada e inteligente”. Sin nuestras historias no sólo somos capaces de actuar con eficacia y sin miedo, sino que también nos convertimos en un amigo, en alguien que sabe escuchar. Somos alguien viviendo una vida feliz. La apreciación y la gratitud se han convertido para nosotros en algo tan natural como respirar. La felicidad es el estado natural de alguien que sabe que no hay nada que saber y que ya tenemos todo lo que necesitamos aquí mismo, ahora.

 

Invierte el pensamiento

Para hacer las inversiones, encuentra los opuestos a la afirmación original…. Con frecuencia, una afirmación se puede invertir a uno mismo, al otro y al opuesto. En primer lugar, escríbela como si se hubiese escrito sobre ti

  1. Donde has puesto el nombre de otra persona, pon el tuyo. En lugar de “él” o “ella”, pon “yo”. Por ejemplo: “Pablo no me escucha respecto a su salud” se convierte en: “Yo no me escucho respecto a mí salud”. Encuentra por lo menos tres ejemplos específicos y genuinos de cómo esta inversión es tan o más verdad que la afirmación original. Luego, continúa con “Yo no escucho a Pablo respecto a su salud”. Otra forma de inversión es la de 180 grados al extremo opuesto: “Pablo sí me escucha respecto a su salud”. No olvides encontrar para cada inversión tres ejemplos específicos y genuinos de cómo esa inversión es verdad para ti en esa situación. No se trata de responsabilizarte o de sentirte culpable. Se trata de descubrir alternativas que pueden traerte paz.

No todas las afirmaciones tienen tres inversiones, y algunas tienen más de tres. Algunas inversiones quizá no tengan ningún sentido para ti. No trates de forzarte a hacerlas.

Para cada inversión, regresa y comienza con la afirmación original. Por ejemplo, “Él no debería perder su tiempo” puede invertirse “Yo no debería perder mi tiempo”, “Yo no debería perder su tiempo”, y “Él sí debería perder su tiempo”. Observa que “Yo debería perder mi tiempo” y “Yo debería perder su tiempo” no son inversiones válidas; son inversiones de inversiones, en vez de inversiones de la afirmación original.

Las inversiones son una parte muy poderosa de El Trabajo. Mientras pienses que la causa de tu problema está “allá fuera” —mientras pienses que cualquier persona o cualquier cosa fuera de ti es responsable de tu sufrimiento— no hay esperanza de cambiar la situación. Significa que estás para siempre en el papel de víctima, que estás sufriendo en el paraíso. Por lo tanto acógete a la verdad y comienza a liberarte. Ya no es necesario esperar a que las personas o las situaciones cambien para experimentar paz y armonía. El Trabajo es la manera directa de orquestar tu propia felicidad. ”

Si te interesa conocer este trabajo en la práctica, te invito a hacer un coaching conmigo, durante una temporada estaré dedicando sesiones gratuitas como parte de mi Seva (servicio desinteresado), como una manera de servicio social, puedes agentar una cita en los horarios disponibles en el siguiente Link…

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Espero que disfruten de este post y que su curiosidad crezca para cuestionar sus propios pensamientos..

con Cariño

PaoWillis

 

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